Quería decirte que me gustaría conocerte.
Sin prisa pero sin pausa. Sin miedo, ya que no tenemos nada que perder. Ya que el encontrarte ha sido algo arbitrario, fruto de la casualidad. Tomar un café, charlar...
Las personas se encuentran siempre, comprando, andando, en la parada del autobús. Pero siempre hay algún rechazo a hablar, a conocerse, o quizás rechazo a que te conozcan...
No hay comentarios:
Publicar un comentario