A veces me sorprendía con frases como:
- No hagas a los demás lo que no quieran que te hagan a ti.
- La vida es demasiado dura, ¡Dale golpes pa' que se ablande!
O cuando no quería algo que yo le ofrecía, yo le contestaba con indiferencia
-Tú te lo pierdes - con lo que él me respondía con la misma entonación.
-Tú te lo ganas...
-Tú te lo pierdes - con lo que él me respondía con la misma entonación.
-Tú te lo ganas...
Estaba curtido con los palos que le dio la vida y aún así siempre
tenía una sonrisa. Nunca dejó ver sus ideales políticos, ni religiosos,
pero sí me inculcó otros ideales, los que le hacían ser la persona a la
que más admiro.
Uno de esos momentos que me marcaron y recordaré toda mi vida fue
cuando subimos a la giralda (como siempre cuando era chico, encima de
sus hombros), con vistas a un atardecer con el sol poniéndose por el
aljarafe.
- Algún día el sol se pondrá en mi vida y...
- ¿Y todo esto será mio? - le interrumpí con los ojos más salidos que la misma piedra de "El Rey León" y una sonrisa de oreja a oreja.
- Le diré a tu madre que no te deje ver tanto esa película. -
apuntó con la voz baja, borrándome la sonrisa de bobo que tenía.- Ten
presente que por muy alto que subas, tendrás que volver a bajar. No
dejes a nadie tirado por el camino, ya que te lo volverás a encontrar. Y
sobre todo no olvides nunca a las personas que te siguieron hasta el
final, ya que ellas son los peldaños que utilizarás para bajar. - Algún día el sol se pondrá en mi vida y...
- ¿Y todo esto será mio? - le interrumpí con los ojos más salidos que la misma piedra de "El Rey León" y una sonrisa de oreja a oreja.
Con 6 años mi lucidez no daba para tanto, pero me repitió tanto
esa frase, que la recordaba como si de una canción se tratara, como el
recuerdo de aquel atardecer, como la buena persona que era.
Sigo recordando la última sonrisa con la que se despidió de mí, y entendí que la muerte pudo con él.
Recuerdo para todos los abuelos del mundo pieza indispensable de la familia , aunque yo no tuve la oportunidad de conocer a uno de mis abuelos y a otro solo hasta los 9 años, son infinitos los recuerdos y al que no conocí me quedo con la esperanza de algún dia conocerlo.
ResponderEliminarHace poco que mi abuela se fué a hacerle de costurera a alguien que la necesitaba por las alturas. Un cachito de ella se ha quedado conmigo en mi corazón y me ayuda a seguir adelante.Me encanta leer sobre las experiencias de los demás con sus abuelos :) Nos enseñan mucho.
ResponderEliminarPD: dentro de poco subiré a fb un montón de fotos de mis muñecas vetidas con los trajecitos que mi abuela hacía para ellas con los retales de sus blusas y faldas :) Una bonita forma de hacerle homenaje. Besos padrino.
Que chulo Cristina! Esperaré a ver las fotos XD. Espero que todo te vaya bien ahijada! Un beso
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