Si quieres enterarte de las nuevas entradas por twitter, sígueme:


domingo, 17 de marzo de 2013

Que bien se vive en las alturas... Pero...

Entre altos y bajos se tiene que vivir. Pero que a gusto se vive en las alturas...

Las alturas te hacen sentir la adrenalina, pero en cuanto se acaba, sigues buscando más. Estar a media altura, es cómo una carrera que repites una y otra vez intentando mejorar tu marca, pero nunca lo consigues. Como si buscaras siempre una Cruzcampo y mientras no la encuentres te conformas con una Steinburg.


Las alturas también te hacen perder la perspectiva, quizás por eso, algunas veces no queramos saboreamos los mejores momentos de la vida, por el miedo a subir y después bajar. Pero que a gusto se vive en las alturas...

En los malos momentos, no eres capaz de ver la perspectiva de las cosas. Todo te supera, todo se ve en otros colores hasta transformar tanto la realidad, que no te recuerda a nada. Ni a quien eras, ni quien quieres ser. Pero que a gusto se vive en las alturas...

Quiero vivir en la tierra, jugar entre las nubes y pensar en fondo del océano. Pero sobre todo, ¡quiero vivir!, para poder jugar, tanto en el cielo cómo en el infierno. Y poder pensar hasta borracho de sentimientos.

Qué difícil es vivir cuando crees que cada momento es el tránsito a otro mejor. Pero que fácil es vivirla cuando sabes que cada momento no se va a volver a repetir.

Que a gusto se vive en las alturas, pero prefiero vivir con los pies en la tierra.

No hay comentarios:

Publicar un comentario